Dormitorio rústico con aires vintage

Hola de nuevo, ¿cómo habéis pasado estos últimos días? Yo he andado muy ocupada con los retoques finales de mi dormitorio, por fin puedo decir que está listo. Me ha tomado tanto tiempo porque he querido cuidar hasta el último detalle para conseguir la idea que tenía en mente de forma muy clara. Quería seguir la línea rústica de toda la casa pero dándole un toque vintage. ¿Sabes como lo he logrado? Sigue leyendo 🙂

Blanco y gris, mis aliados

Lo primero que hice fue pintar las paredes de blanco y revestir el techo con madera blanca, como podréis

Foto vía Pinterest

ver en la foto. Luego fui incorporando notas grises que dieran una atmósfera de antaño sin abandonar la pulcritud. Restauré una cómoda y un par de mesitas y también elegí la ropa de cama y las cortinas en color gris piedra.

Una vez tuve todos los básicos, fue cuestión de ir buscando detallitos que acabaran de “hacer mía” la habitación, un toque personal a través de piezas encontradas por internet o en mercadillos. En realidad, no tenía prisa, simplemente cuando encontraba algo que podía encajar con mi concepto lo compraba. Me enamoré de un mapamundi súper antiguo que encontré de casualidad en una tienda de antigüedades y que coloqué encima de la cabecera de la cama. Otro de mis favoritos es un candelabro de plata que combina a la perfección con la mesita de noche.

Rústico y minimalista, es posible

Sin descuidar la composición y sin abandonar el minimalismo, creo que he finalizado un proyecto de decoración rústica que sale un poco de los típicos tonos tierra pero que sigue siendo muy retro. Me hacía mucha ilusión compartir con vosotros la primera foto de mi nueva habitación. Cada vez que entro me emociona!

Aun me quedan estancias a las que dar carácter, os iré contando todo próximamente.